ES MOTIVO DE CÁRCEL LA VIOLENCIA CONTRA ANIMALES 

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Hermosillo. El caso del perro Max es uno de tantos casos, donde los animales son lastimados, incluso con saña, por seres humanos.

Hace unos días, aquí en Hermosillo, se le dictó una sentencia de un año y dos meses a una persona de nombre Nando, quien fue encontrado como culpable por lesionar de gravedad con un machete a Max en su cara, por lo cual —de acuerdo a las leyes existentes en esa materia en Sonora— pasará todo ese tiempo en la cárcel y sin derecho a fianza.

Carolina Araiza Sánchez, coordinadora de la Fundación Pata de Perro en Hermosillo, nos brindó mayor información acerca de este caso que viene a hacer historia, porque ese acto criminal en contra de un animal llevó a una persona a ser sentenciado con prisión.

“La sentencia a la persona que agredió al perro Max fue el 20 de diciembre pasado y se trata del primer caso de maltrato  a un animal doméstico de compañía que se judicializó.

Hay que recordar que después de que se tipificó esta agresión como delito en el Código Penal, hoy en día se puede juzgar y dar sentencia a quien agreda o quite la vida a alguna mascota en Sonora. Por ello a esa persona se le dictó una sentencia de un año y dos meses, porque se demostró que hirió a Max con un machete. Su caso no alcanzó fianza porque lo hizo con un arma blanca, dijo.

 

—Y, ¿qué representa este caso para el movimiento que representas?

—Lo catalogamos como algo histórico. Es un gran logro para nosotros porque estuvimos promoviendo desde hace dos años que el maltrato animal fuese tipificado como un delito.

Estamos también conscientes de que esto de la violencia en contra de los animales no acabará únicamente con la aplicación de leyes, sino que debe haber otras acciones. Esto va más allá. Es algo arraigado de muchos años, por eso implica una mayor conciencia de las personas hacia todos los animales y ojalá que la gente, lejos de verse amenazada porque tendrá un castigo si los maltrata. Mejor que el cambio sea de fondo y de conciencia.

 

—¿Quiere decir que la ley existente en Sonora, de protección a los animales, está tomando fuerza y aplicando precisamente la ley a quien la infrinja?

—Queremos retomar la Ley de Protección de Animales, que promovimos en el 2013, con la finalidad de hacer unas modificaciones de ciertos vacíos legales para su aplicación, que hemos observado; quizás el otro año entremos a las reformas a esa ley y también queremos ver lo de la pirotecnia, que es otro tema muy delicado.

 

—¿Qué lagunas legales se deben mejorar?

—Por ejemplo, que no se ha visto reforzar el tema de las cabalgatas, lo cual es maltrato animal, porque hay veces que los caballos son golpeados, también se está viendo. La intención es crear un organismo que supervise la aplicación de la ley, de los reglamentos en los diferentes municipios, porque tampoco hay quién les exija a los ayuntamientos el reglamento de esa ley de protección.

Sabemos que solo cuatro de los 72 ayuntamientos en Sonora cuentan con ese reglamento e igualmente buscamos que se deje de pensar que al hablar de maltrato hacia los animales se piense solo en perros y gatos; pero todos debemos saber que debe ser cualquier animal como vacas, conejos, caballos, pájaros, etcétera y no dejarlos en el limbo.

 

—Pero, aparte de esta cuestión legal, ¿qué más se está haciendo para cambiar la cultura de las personas sobre los animales?

—Debemos destrabar ese engrane en esos casos de maltrato animal y seguir apelando a trabajar mucho en la educación, la sensibilización de la gente. Por ejemplo, hace poco aquí en Hermosillo se dio otro caso de un niño que mató con un rifle de posta a un tecolote. Nos preocupa que los niños anden con armas y más si las usan contra un animal. Por eso —reitero— debemos trabajar en la conciencia, sensibilización, en promover el respeto, así como en la legislación.

 

—Actualmente, ¿hay más casos de procesos sobre agresores contra animales?

—Hay cerca de unas 20 denuncias aproximadamente de maltrato en contra de animales en Hermosillo, la mayoría; pero, casos que se han judicializado, contando al de Max, han sido tres.

La diferencia de esos tres casos fue que al agresor de Max ya se le dictó una sentencia  y por eso pasará un año y dos meses en la cárcel, por su acción y, en cambio, de los otros dos sus procesos se encuentran en espera de la sentencia.

 

—Finalmente, deseamos saber, ¿qué fue de Max?

—Max falleció, pero por otra causa diferente a la fuerte agresión que sufrió en su cara. Lo que supe fue que después de ese suceso, donde lo lesionaron fuertemente con un machete, evolucionó muy bien; pero después parece que le picó un animal y a raíz de eso murió.

También pedimos a las personas que —como en el caso de Max— en los casos de otros animales que sean maltratados nos ayuden denunciándolos y, sobre todo, que sepan que hay una ley que puede meter a la cárcel a quien los agreda o aplicarles otro tipo de sanciones.

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