GUERRA CRIMINAL EN SONORA DEJA 232 MENORES MUERTOS EN 13 AÑOS

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Hermosillo. El rostro más agreste de la violencia en Sonora no discrimina a los menores de edad.

En la sistemática y creciente violencia registrada por el narcotráfico y la inseguridad han sido asesinados 232 niños en el periodo de 2006 a septiembre de 2019.

La solicitud de acceso a la información 01486719  iniciada por Última Palabra con atención para la Fiscalía General de Justicia en el Estado se requirió "un recuento pormenorizado de los menores de edad, víctimas de homicidio doloso, por rango de edad y sexo, de 2006 a la fecha”.

La Fiscalía respondió que bajo esas condiciones descritas había 232 carpetas de investigación con diferentes rangos de edad.

El más sentido de los renglones es que 17 bebés han sido asesinados en estos últimos 13 años. Un promedio de uno por año.

El año más cruesto para los bebés fue el 2014 cuando se registraron cuatro de esas muertes violentas.

La estadística también revela que en el intervalo de uno a cuatro años, se han acumulado más de 34 víctimas, más de dos por año, siendo el 2013 con más casos: ocho.

De cinco a 9 años, se tienen 19 homicidios y el 2011 fue el más terrible para los infantes en este rango de edad.

Le siguen, los menores con una edad de 10 a 14 años, entre los que se contabilizan 22. El 2010 se tuvieron cuatro de estas ejecuciones.

La estadística reina, es la obtenida entre los jóvenes de 15 a 17 años, en donde se acumulan 140 muertes violentas.

Estos adolescentes tuvieron su peor años en 2010 cuando se registraron 19 asesinatos, a un promedio anual de once cada año, es decir, en Sonora se ejecuta uno de estos menores cada cinco semanas.

En suma, en la entidad se aniquila a un menor de edad cada mes, una de estas muertes violentas cada 30 días.

Paralelo a este informe que Última Palabra ha publicado en cuatro entregas, se suma la investigación de Antonio de Jesús Barragán Bórquez, quien es doctorante en Desarrollo Regional del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y obtuvo el Primer Lugar en el Sexto Concurso Nacional de Investigaciones Criminológicas 2018, por su trabajo “Adolescentes sicarios en internamiento”.

La premiación del certamen convocado por el Gobierno Federal, a través de la Coordinación General de Prevención y Readaptación Social, el joven manifestó sentirse complacido de que el esfuerzo académico que inició en El Colegio de Sonora, donde estudió la maestría en ciencias sociales, y que ahora continúa en el CIAD.

El doctorante señala que el “sicariato" es un fenómeno que demanda ser estudiado desde una perspectiva integral.

La investigación, producto de entrevistas realizadas a jóvenes de 14 a 20 años, internados en el Instituto de Tratamiento y Aplicación de Medidas para Adolescentes (Itama) en Hermosillo, Sonora, constata que los factores "sociales y culturales influyen fuertemente en la adhesión de personas a grupos delictivos".

Los entrevistados confesaron al estudiante que no ingresaron al crimen organizado motivados por satisfacer carencias económicas, sino por el interés de pertenecer a esos grupos que se caracterizan "por la violencia, lujos materiales y una serie de elementos culturales relacionados con el narcotráfico”.

Para fortalecer la prevención, el tratamiento y evitar la reinserción de los menores de edad a círculos delictivos, añadió, es imprescindible conocer el entorno social y familiar de los delincuentes, así como entender los procesos de “narcoculturización”, con el objetivo de diseñar estrategias que permitan anticipar un perfil “primodelincuente", así como incrementar la tasa de éxito en la reinserción social.

Además la investigación ha llevado a este antropólogo social a estudiar la percepción ciudadana sobre la seguridad y la cultura en Sonora.

 

Otras cifras fatales

Un informe periodístico de Amalia Escobar, para El Universal, muestra que miles de jóvenes y niños mexicanos son utilizados por el crimen organizado para cometer sus delitos.

Y lanza una alerta fatal: "A los siete meses en promedio, terminan torturados, muertos o en la cárcel”.

Este último dato basado en un videotestimonial lanzado por la Fiscalía sonorense hace un par de semanas en donde un “sicario” describe su vida delincuencial.

Hasta el mes de septiembre, en Sonora, 90 jóvenes entre 15 y 24 años de edad han perdido la vida, víctimas de uso de arma de fuego, según estadísticas de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE).

En tanto, seis personas fueron vinculadas a proceso por homicidio mediante el uso de arma de fuego. En la mayoría de los casos relacionada al narcomenudeo.

 

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