UN FRACASO POLICIAL DE DURAZO 

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Hermosillo.- La estrategia de “militarizar” los mandos policiacos en los municipios de Navojoa, Cajeme, Empalme, Guaymas y Hermosillo ha mostrado sus primeros visos de fracaso.

La primera prueba del error policial en este corredor delincuencial (como lo bautizó la alcaldesa guaymense, Sara Valle Dessens) es que en estos cinco municipios sonorenses se concentra el 70.2% de las ejecuciones que se cometieron durante 2019.

De acuerdo al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNP) en estas alcaldías se registraron 746 de los mil 62 asesinatos perpetrados el año pasado.

Y no solo eso. En cada uno de estos ayuntamientos se incrementó la incidencia delictiva, pese a que desde el martes 12 de agosto anterior se inició un plan piloto nacional en Empalme y Guaymas donde los agentes municipales vinculados al crimen organizados serían reemplazados temporalmente por efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional, según declaraciones del secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo Montaño.

Y luego precisó el pasado 2 de septiembre: "Ya ha dejado muy claro el presidente (AMLO) que habrá una muy clara línea que separe al crimen organizado de los cuerpos uniformados... y no habrá crimen uniformado”.

Las palabras del secretario Durazo se tambalean cuando la actividad delincuencial en estos cinco municipios no solo ha sido imposible detener sino que se mantiene en una atípica escalada.

 

Guaymas con más violencia

Entre esta quinteta de ciudades, la que ha registrado mayor repunte delincuencial es Guaymas al incrementarse un 122% los homicidios dolosos durante 2019 con respecto al 2018.

El puerto guaymense pasó de 48 ejecuciones en 2018 a registrar 107 el año pasado, lo que representa una diferencia de 122%. También tuvo un aumento en feminicidios de 66.6%; un 190% en robos a casas habitaciones y un alza del 100% en violaciones y secuestros en el mismo periodo de comparación.

 

Empalme con un incremento preocupante

Le sigue en esa tendencia delincuencial, Empalme, al elevarse en 76.9% los decesos dolosos, de 39 a 69 asesinatos. Asimismo se experimentó un estrepitoso ascenso del 800% en robos a casas; el narcomenudeo en 24.4%; y un 18% en violencia familiar.

 

Cajeme con cifra record de asesinatos en 2019

Después se encuentra Cajeme que tuvo una escalada en los niveles de violencia en siete delitos, de los llamados de alto impacto.

Las ejecuciones incrementaron de 232 a 327, un 40.9%, de 2018 a 2019. En este lapso se disparó el abigeato un 616%; un 129% los hurtos domiciliarios; la violencia familiar un 59.4%; un 42.6% el robo a negocios y 33% el de automóviles.

 

Navojoa y Hermosillo con más delitos

Navojoa presenta números rojos en homicidios un 30.7%, al pasar de 13 a 17 muertes violentas, si se comparan los dos últimos años. Además creció un 400% el narcomenudeo y 75% las violaciones.

Culmina el corredor delincuencial Hermosillo al terminar el 2019 con 226 asesinatos, un aumento del 29.1% si se toma en cuenta que el 2018 el número fue de 175.

La capital sonorense tiene un escandaloso avance del 296% en narcomenudeo, un 109% en casas robadas y 98.2% en casos de violencia familiar.

Este análisis toma como referencias las estadísticas del SESNSP, actualizadas al 20 de enero anterior y el cruce de información presentado por el Observatorio Sonora por la Seguridad, a cargo de Manuel Emilio Hoyos.

 

Mandos militares sin resultados

Y si las cifras no resultaran suficientes para documentar el fracaso de la estrategia policial de Durazo, el viernes 24 de enero se oficializó la renuncia del coronel, Jorge Manuel Solís, quien no se había presentado a sus obligaciones de jefe de seguridad de Cajeme desde el 3 de diciembre por motivos “personales” y “encontrarse en Francia”.

Una situación similar se vive en Guaymas con el capitán de fragata, Andrés Humberto Cano Ahuir, quien se encuentra fuera del alcance de la vista de los porteños debido a supuestas amenazas de muerte relacionadas con su labor.

En Empalme, el capitán de corbeta, Julio Alberto Hernández Cruz, presentó su renuncia desde octubre anterior y el cabildo de esta ciudad no se la ha admitido.

Finalmente, en Hermosillo, el general de división, Gilberto Landeros Briseño, evita emitir declaraciones a los representantes de los medios de comunicación por temor a represalias.      

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