MANDOS MILITARES EN SONORA, ESTRATEGIA FALLIDA DE DURAZO

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Hermosillo. El fracaso de la militarización del corredor delincuencial Hermosillo-Navojoa es noticia nacional.

El columnista de El Universal, Héctor de Mauleón, dedicó una columna entera a esta fallida estrategia impulsada por el sonorense Alfonso Durazo Montaño, secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana (SSP y PC), en agosto de 2019.

"Un año después, las cifras de violencia siguen al alza y también la falta de resultados contundentes”, sintetiza el columnista.

Según el Observatorio Sonora por la Seguridad, que fundamenta sus estudios en la base de datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), este año los homicidios dolosos se han disparado 375%, los homicidios culposos subieron 166%, el robo a casa habitación 200% y el robo a negocio 500%.    

El propio Durazo admitió la semana pasada que en Sonora se desbordaron los homicidios, las extorsiones y los robos, pese al “Quédate en casa” y los hogares llenos por la pandemia.

La entidad se encuentra en sexto lugar nacional entre los gobiernos estatales que más aumentaron el número de crímenes, solo después de Zacatecas (56%), Yucatán (53.8%), San Luis Potosí (43.4%), Michoacán (42.5%), y Guanajuato (34.9%).

La entidad también es parte de los dos estados donde escalaron los robos junto a Nuevo León. Esa inercia ascendente alcanza al delito de extorsión a la par de otras 11 magistraturas estatales.

Para nadie es un secreto la escalada violenta y delincuencial en Sonora.

De Mauleón relata en su escrito sobre las ejecuciones y las narcomantas en las que se acusa al jefe policial y capitán de la Marina, Andrés Humberto Cano Ahuir, a la alcaldesa Sara Valle, así como a funcionarios de distintos niveles, de dar protección al grupo de Los Salazar, operadores del Cártel de Sinaloa.

“Son como una epidemia: tapizan, una y otra vez, los puentes de Guaymas”, resalta el comunicador.

Después establece: “El municipio arde. En la zona, Los Salazar combaten con el Cártel de Caborca, de Rafael Caro Quintero, y con Los Chapitos. De acuerdo con la prensa, Guaymas se ha convertido “en la sede del terror”. A este coctel de dinamita se suma la grabación del comisario de seguridad ordenando la muerte de Remberto Gastélum Barrios".

La militarización, proyecto estrella del presidente AMLO, ya fracasó en Sonora, concluye la columna.

No es para menos. Los municipios de Hermosillo, Cajeme y Caborca tienen el mayor número de delitos cometidos en Sonora.

"El problema más grande en la entidad es el narcomenudeo", afirmó el secretario de Marina y Alto Mando de la Armada de México, José Rafael Ojeda Durán.

Durante La Mañanera del pasado 6 de agosto, organizada en el 60 Batallón de Infantería, con sede en Cajeme, el mando militar señaló que el tráfico de drogas sintéticas por la entidad incrementa los índices de delitos.

"Lo que podemos resaltar en este estado los decomisos en drogas sintéticas y mucha de ella se queda en la entidad", enfatizó el almirante

Esta versión fue retomada por el presidente Andrés Manuel López Obrador para explicar la tendencia delincuencial al alza en Sonora:

"Ha venido creciendo el consumo de droga, sobre todo de esta droga química, que es fatal y debemos seguir atendiendo a los jóvenes; porque se abandonó por mucho tiempo a los jóvenes", señaló el mandatario mexicano durante el segundo día de actividades, de la novena gira presidencia por Sonora.

La entidad ocupa el octavo lugar nacional en homicidios dolosos; noveno en narcomenudeo y décimo octavo en robo de vehículos.

Y presenta un déficit de 40% en fuerza policial.

Las cifras anteriores son pruebas inequívocas de la falla policial y la ineficacia “militar” pretendida por Durazo.

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