SEPTIEMBRE: LLEGÓ LA HORA DE QUE ALCALDES RINDAN CUENTAS

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Hermosillo. Un gobernante es tan memorable como su obra insigne.

Última Palabra Mx, en este mes patrio y de informes de gobierno, evalúa las gestiones de los alcaldes en los principales municipios sonorenses: Hermosillo, Cajeme, Nogales, Guaymas y Navojoa.

Este próximo 15 de septiembre, los jefes munícipes cumplirán dos terceras partes de su encomienda y es menester periodístico reconocer si están al menos cerca de las rutas trazadas.

Definir el momento exacto en el que las promesas se tornan en mentiras; ideas que nunca se materializaron; esperanzas convertidas en decepción.

Es importante precisar que las promesas de los otroras candidatos no se encuentran documentadas en documento oficial alguno.

Son auténticas palabras al viento que fueron recogidas por diferentes medios de comunicación y rescatadas para el presente escrito.

La primera alcaldía a revisión es la de Hermosillo, bajo la responsabilidad de la expanista y ahora morenista, Célida López Cárdenas.

En 2018 prometió mejorar las vialidades de la capital sonorense después de la cuestionable administración del priista Manuel Ignacio Acosta Gutiérrez.

“Aunque esta administración no tenga un quinto, les juro que se sentirán orgullosos de mí en el gobierno. Yo voy a demostrar que esta será la administración más ejemplar en el norte del país y de todo México”, dijo entre llantos la mañana del 16 de septiembre de 2018.

Exactamente un año después, volvió a romper en llanto, durante el primer informe de gobierno, al pronunciar las siguientes palabras: “Que más quisiera pavimentar toda la ciudad”.

La promesa sigue inconclusa junto a aquella del 20 de mayo de 2018, durante el arranque de campaña por la alcaldía de Hermosillo: ¡Agárrense, ahí les vamos, les vamos a partir su madre!  

 

Seguridad, la promesa de Mariscal

La siguiente municipalidad en análisis es la del cajemense Sergio Pablo Mariscal Alvarado, quien abrió el cofre de las promesas para nunca poder cerrarlo.

El entonces candidato a la presidencia municipal por la coalición Morena-PT-PES dijo que "lucharía con prioridad y energía contra la inseguridad que persiste en Cajeme”.

Estableció como uno de sus principales compromisos recorrer las celdas preventivas de la Secretaría de Seguridad Pública todas las mañanas y la revisión de los partes policíacos, así como la instalación de cámaras de vigilancia con reglas apegadas a los Derechos Humanos.

Esta promesa se vino abajo la madrugada del 4 de junio de 2019, cuando aconteció el asesinato de Efraín en celdas de la Secretaría de Seguridad Pública en Cajeme.

El asesino material fue liberado y hasta ahora no se ha ofrecido justicia en este caso.

Sergio Pablo se comprometió a la revisión jurídica, técnica y económica del impacto de las concesiones que se han otorgado al privatizar los servicios públicos y lo más que ha avanzado en este caso es en habilitar a policías como ‘tirabichis’, así como ocurrió el pasado 25 de febrero y lo presumió en redes sociales.

Ni hablar de que proyectó la creación de una planta recicladora de aguas residuales y una empresa recicladora de basura cuando fuera presidente.

 

 

Bomberos de Guaymas, sin aumento

Ahora es turno de analizar la gestión de Sara Valle Dessens en el Puerto de Guaymas

Fue la única candidata en campaña que firmó un compromiso con los bomberos porteños para aumentarles el sueldo, pero lo incumplió.

En cambio, prefirió aumentar el sueldo a amigos y familiares, como fue el caso de su cuñado Santiago Luna, quien fungió por varios meses como tesorero de aquella comuna hasta que por presión social dejó el cargo y hoy dirige tras bambalinas.

A la ciudad le urge el saneamiento integral del drenaje y la certeza en materia de seguridad pública.

Estos dos problemas se añejan mientras que en el puerto van y vienen administraciones.

Las pruebas son que el 10 de octubre de 2019 rafaguearon la casa de la presidenta municipal y los drenajes desbordados en Miramar hasta el día de hoy.

Existen históricos drenajes al aire libre en el Área del Tular, la Entrada Sur de Guaymas y la Bahía Bacochibampo.

Sin pasar por alto que, en el mejor de los casos, un hogar en Guaymas recibe agua potable dos días por semana.  

 

Los que no prometieron

Para el final, está la revisión de las administraciones municipales del nogalense Jesús Pujol y la navojoense Rosario Quintero.

Ambos gobernantes lograron sendas victorias electorales con el “tsunami” morenista.

Estos dos alcaldes se pasaron sus respectivos días de campaña sin realizar un solo compromiso público.

En contraste han acaparado las principales marquesinas políticas por sus escándalos.

Rosario Quintero no se ha podido sacudir los señalamientos y el potencial juicio político por la clonación de vales de gasolina que se encontraron durante los primeros días de gobierno.

Tampoco el desvío incuantificable en el organismo operador de agua navojoense y las peticiones en whatsapp de sus hijos que presionan a funcionarios públicos para recibir de 300 mil a 400 mil pesos en efectivo desde las arcas municipales.

 

 

‘La pareja presidencial de Nogales’

Jesús Pujol acaba de superar la petición de revocación de mandato estudiada y dictaminada en el Congreso sonorense.

Lo acusaban de tráfico de influencias y desacato de ordenamientos gubernamentales en materia de transporte público.

La Cámara local de diputados neutralizó la solicitud de revocación de mandato, pero el jefe munícipe no realiza algo favorable para esquivar los ataques de la oposición.

Apenas el pasado 30 de julio la sesión del Cabildo nogalense acabó mal.

La síndica Julia Patricia Angulo no soportó los señalamientos y acusaciones del regidor morenista Sergio Estrada Escalante en contra de ella, de su cónyuge y alcalde Jesús Pujol y del tesorero Carlos Castro Martín del Campo.

La sesión -organizada en el auditorio del Centro Cultural de Nogales- llegó a su momento álgido en el séptimo punto de la orden del día, cuando se discutía el envío de la información fiscal de la Cuenta Pública 2019.

Sergio Estrada Escalante, en su calidad de presidente de la Comisión de Hacienda, Patrimonio y Cuenta Pública, recordó al tesorero que esta información debía contar con un dictamen de la comisión que él preside.

El edil tomó el micrófono para llamar “sociópata” y “mentiroso” al alcalde, además de soltarle otros señalamientos y acusaciones.

El recuento de irregularidades originó que se le pidiera al secretario, Jorge Jáuregui, que retirara al regidor inconforme. Nadie actuó.

Fue entonces que la síndica esbozó su salida escénica: “Yo me voy a retirar, no sé los demás”.

El alcalde insistió: “Secretario, retire al regidor por falta de respeto a los presentes”.

El edil quejoso defendió: “Nosotros (los regidores) somos los que deberíamos estar molestos por la actitud de él (tesorero Castro)”.

Según la versión oficial de los hechos, el paquete fiscal de la Cuenta Pública 2019 había sido enviada en cuatro ocasiones al regidor Sergio Estrada para que la comisión a su cargo la dictaminara y, eventualmente, fuera aprobada por los regidores.

Ante la supuesta y reiterada negativa, el tesorero omitió el trámite correspondiente ante la Comisión de Hacienda, Patrimonio y Cuenta Pública y se lo presentó al Cabildo en pleno.

Esta osada decisión del tesorero provocó el exabrupto que a continuación se describe.

La síndica se levantó, recorrió el escenario del auditorio donde se encontraban y lanzó su ultimátum: “O se va él o yo no vuelvo”.

No esperó la respuesta de nadie. Descendió los escalones del escenario, se arregló el cabello y se enfiló a la entrada principal del auditorio.

A nadie pareció importarle la retirada de la síndica. El resto de los regidores presentes sacaron sus celulares y empezaron a videograbar el momento.

Sorpresivamente, el alcalde se paró de su silla, tomó una carpeta y también abandonó el escenario sin mediar palabra. Los ediles se preguntaban si habría de declararse un receso. Nadie tomó la iniciativa.

Justo por esta acción se ganaron el mote de “pareja presidencial”

Unos minutos después, los regidores incondicionales de Jesús Pujol cambiaron de facto la sede oficial de Cabildo (del auditorio donde estaban a la antigua Sala de Cabildo en el Palacio Municipal) y allí sesionaron sin los ediles opositores.

En esta reunión fáctica aprobaron todos los puntos de la orden del día y acordaron enviar la Cuenta Pública 2019 al Congreso estatal, sin el consentimiento de las dos terceras partes del cuerpo edilicio fronterizo.

Paralelamente, a fin de que los regidores disidentes se dieran por enterados de la sesión, les enviaron la liga electrónica donde podrían ver lo que ocurrió en la segunda reunión de Cabildo que no fueron invitados y que se organizó a puerta cerrada.

El grupo de regidores autonombrado G8 (integrado por morenistas, ecologistas, priistas, panalistas, naranjas y un panista), interpuso un recurso de inconformidad para declarar inválida la sesión.

Las diferencias persisten y en tanto, día con día, las promesas se van tornando en mentiras.

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