DESTACA POLÍTICA MIGRATORIA EN ADMINISTRACIÓN DE BIDEN

Por

en

Washington. En sus cuatro años de gobierno, Donald Trump aprobó más de 400 decretos ejecutivos para frenar la inmigración y castigar a los indocumentados.

Joe Biden revirtió varias de esas medidas y dio inicio a una audaz agenda migratoria que incluye un proyecto de ley para legalizar a los 11 millones de extranjeros sin papeles que residen en Estados Unidos, si no tienen antecedentes penales y pagan impuestos.

Uno de los decretos firmados por Biden el miércoles, horas después de asumir, detiene casi todas las deportaciones durante 100 días.

Otros frenan la construcción del muro con México, revocan la prohibición de ingreso al país para ciudadanos de varios países musulmanes, aumentan la protección de los jóvenes llamados dreamers -traídos cuando eran niños a Estados Unidos ilegalmente por sus padres, y a quienes el expresidente Barack Obama protegió de la deportación en 2012 a través del decreto ejecutivo DACA- o aseguran que los indocumentados serán contados en el censo nacional.

“Una tarea hercúlea”

La agenda migratoria de Biden incluye principalmente un ambicioso proyecto de ley que prevé un camino de ocho años para que los indocumentados obtengan la ciudadanía.

Además, si el proyecto es aprobado, los "Dreamers" y los inmigrantes que tienen un estatus de protección temporal (TPS), así como los trabajadores agrícolas, obtendrían de manera automática la "green card" o residencia permanente, habrá más jueces migratorios para acelerar los trámites y ayuda extranjera para hacer frente a los problemas que provocan la migración, entre otras medidas.

Pero el proyecto debe ser votado por el Congreso, donde pese a su control de ambas cámaras los demócratas deberán obtener nueve votos republicanos en el Senado para alcanzar una mayoría de 60, "una tarea hercúlea" según dijo el jueves en una videoconferencia el senador demócrata Bob Menendez, principal auspiciante del proyecto en la Cámara Alta.

Menendez pidió la ayuda del empresariado para defender el proyecto, comenzando por los sectores agrícola y tecnológico, que precisan mano de obra extranjera.

El presidente de Apple, Tim Cook, responsable de la inmigración en la asociación Business Roundtable, dijo el miércoles estar dispuesto a trabajar con el gobierno y el Congreso "en soluciones globales para reparar nuestro fracasado sistema migratorio".

"Tras cuatro años de guerra contra la inmigración y los inmigrantes", la agenda de Biden "es como el despertar de un nuevo día", indicó a la AFP Krish O'Mara Vignarajah, presidenta de la organización de reasentamiento de refugiados LIRS (Lutheran Immigration Refugee Services).

Biden "no solo está revirtiendo acciones de Trump como el muro fronterizo, sino que va más allá al proponer nuevas políticas audaces basadas en la compasión y el sentido común", añadió tras recordar que la admisión de refugiados musulmanes bajo el gobierno Trump cayó de casi 40.000 en 2016 a 2.500 en 2020.

Pero además de esperanza también existe cautela. Cuando Biden era vicepresidente de Barack Obama (2009-2017), el gobierno deportó la mayor cantidad de indocumentados en la historia, más de 3,2 millones en ocho años.

Con Biden "no queremos ilusionarnos demasiado por lo que pasó antes", dijo Hernández, la madre que se refugió en una iglesia y que ahora vive escondida en una casa al norte de Nueva York.

“Nos tenían callados, huyendo (...) pero ahora podemos hablar sin que nos estén persiguiendo. Estamos preparándonos para la lucha. Porque esto va a ser una lucha”.

Impulso a la manufactura estadounidense

El presidente de Estados Unidos, firmó un decreto presidencial destinado a impulsar la manufactura estadounidense y que pondrá en marcha un proceso para cumplir con su compromiso de campaña de fortalecer las reglas «Buy American» (Compre lo estadounidense) del Gobierno federal.«La razón por la que necesitamos hacer esto es que Estados Unidos no puede quedarse al margen en la carrera por el futuro. Nuestros competidores no están esperando», dijo en declaraciones antes de firmar el decreto.

Decretos similares firmados por el expresidente Donald Trump tuvieron poco efecto porque su administración esperó para formalizar los cambios hasta su penúltimo día en el cargo. Por el contrario, Biden establecerá un plazo de 180 días para realizar cambios fundamentales en el proceso, según un funcionario de la administración.

«Él cree que podemos reconstruir la vitalidad de la manufactura estadounidense y nuestra fuerza industrial. Gran parte de eso se centra en la idea de que cuando usamos el dinero de los contribuyentes para reconstruir Estados Unidos, compramos lo estadounidense y apoyamos los empleos estadounidenses», dijo el funcionario.

El decreto sigue a otros que Biden firmó la semana pasada para dirigir un alivio económico adicional a los estadounidenses más necesitados, además de iniciar el proceso de aumentar el salario mínimo para contratistas y trabajadores federales a US$ 15 la hora.

Cerrar las lagunas en las compras federales

Actualmente, un mosaico de reglas federales requiere que una parte del gasto del gobierno en cosas como infraestructura, vehículos y otros equipos se restrinja a bienes que se fabrican en Estados Unidos. Pero existen lagunas según el material, el monto de la compra y lo que califica como hecho en Estados Unidos.

El decreto presidencial de Biden cambiará la forma en que se define y mide el contenido nacional para los productos calificados, además de aumentar el umbral requerido. También creará un puesto de alto nivel en la Oficina de Administración y Presupuesto para supervisar el proceso mediante el cual los contratistas pueden solicitar exenciones de las reglas de Buy American, con el objetivo de reducir el número de exenciones otorgadas.

La administración también creará un sitio web que publicará todas las solicitudes de exención y dirigirá a las agencias para que se conecten de manera proactiva con los pequeños fabricantes estadounidenses que a menudo quedan fuera del proceso.

Charla con López Obrador

La plática telefónica entre el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, sirvió para que el nuevo mandatario estadounidense explicara sus planes para las relaciones bilaterales, “particularmente” en el tema de la migración en la región, según informó la Casa Blanca en un comunicado este sábado.

En la versión de las autoridades de la Unión Americana, Biden utilizó la llamada para exponer su plan en el ámbito migratorio y todo lo que quiere conseguir con él: reducir la migración abordando las causas de raíz, incrementar, aumentar la capacidad de reasentamiento y las vías de inmigración alternativas legales, mejorar el procesamiento en la frontera para adjudicar solicitudes de asilo y revertir las “draconianas políticas de inmigración de la administración anterior”.

Según el comunicado, ambos líderes quedaron de acuerdo en seguir trabajando juntos para “contener el flujo de inmigración irregular” desde México hacia Estados Unidos, así como promover el desarrollo en la región del conocido Triángulo Notre centroamericano (Guatemala, Honduras y Nicaragua).

Además del tema migratorio, Biden y López Obrador también reconocieron la “importancia” de coordinarse en la lucha contra la pandemia de Covid-19.

El comunicado de la Casa Blanca llegó más de 14 horas después del informe de la llamada emitido por la presidencia y la Secretaría de Relaciones Exteriores mexicanas, que calificaron la plática como una charla “amable y respetuosa” en la que se trataron temas de migración, Covid-19 y cooperación para el desarrollo y el bienestar.

“Todo indica que serán buenas las relaciones por el bien de nuestros pueblos y naciones”, resumió entonces López Obrador, a través de su cuenta de Twitter.

 

El presidente restableció la prohibición de entrada al país a los viajeros procedentes de la Unión Europea (UE), el Reino Unido y Brasil como parte de su esfuerzo contra la pandemia del coronavirus, informaron este domingo medios locales. El mandatario también incluyó a Sudáfrica en la lista, considerando que es en ese país donde se descubrió otra cepa del COVID-19 -además de aquellas localizadas en el Reino Unido y España- que es más contagiosa que la original.

La decisión da marcha atrás a la medida anunciada el pasado 18 de enero, dos días antes de dejar el poder, por el ex presidente Donald Trump. La mayor parte de la medida entrará en vigor el martes 26, cuando hubiera quedado sin efecto. La prohibición a los pasajeros provenientes de Sudáfrica, en tanto, aplicará a partir del sábado 30 de enero.

En una entrevista televisiva, el principal infectólogo del gobierno estadounidense, Anthony Fauci, halagó la decisión de incluir al país africano en la lista, diciendo que la cepa del Covid-19 detectada allí es “preocupante”. “Es claramente más diferente y peligrosa que la del Reino Unido”, expresó. Esta última variante no ha sido detectada en los Estados Unidos. No es el caso de la británica.

 

 

 

Noticias Relacionadas

Envía tus comentarios