La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se pronunció este martes sobre las reservas del PT respecto al llamado “Plan B” de reforma electoral, específicamente en el rubro de la revocación de mandato. La mandataria señaló que, si bien existe libertad para tener diferencias dentro de la coalición, los legisladores deberán asumir el costo político de su voto frente a la ciudadanía.
El diferendo principal se centra en la propuesta de permitir que la consulta de revocación de mandato coincida con los comicios intermedios de 2027.
“Tienen derechos a tener diferencias. Entonces, nadie dice que todos deben asumir lo que dice la presidenta. Pero pues también la gente ve cómo vota”, expresó durante su conferencia matutina en Palacio Nacional.
Claudia Sheinbaum reconoció el derecho de las fuerzas políticas a marcar distancia de las propuestas del Ejecutivo Federal. No obstante, enfatizó que la participación en la consulta de revocación debe ser una posibilidad abierta en la Constitución para que la población decida si se aplica en el tercer o cuarto año de gobierno.
“Nadie dice ‘queremos que sea’, lo que decimos es que se abra en la Constitución la posibilidad que sea en nuestro caso en el 27 o en el 28 y eso es a solicitud de la gente, ni siquiera quiere decir que todos los presidentes tienen que someterse a la revocación de mandato”, precisó.