En la conferencia matutina de este viernes, Omar Reyes Colmenares, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), detalló cómo es que Genaro García Luna desvió recursos y lavó millones de pesos.
De acuerdo con las investigaciones de la UIF, entre 2015 y 2017 García Luna fondeó un conglomerado de empresas con más de 305 millones de pesos y 27.8 millones de dólares.
Dentro de la red de desvío de recursos, la familia Weinberg tuvo un papel relevante, pues se le relaciona con una red de empresas fachadas beneficiadas con contratos gubernamentales a sobreprecios a cambio de remuneraciones económicas y otros beneficios.
“Con un sobreprecio en estas contrataciones, la familia Weinberg cumplía tres funciones de manera simultánea: disimulaban los sobornos como un pago comercial ordinario, simulaban la materialidad de los contratos y maximizaban el volumen de recursos públicos que se podía extraer“, dijo Reyes Colmenares.
En total, los recursos desviados ascienden a una suma de aproximadamente 528 millones de pesos y 727.9 millones de dólares.
“Lo relevante de este caso es que el análisis de inteligencia financiera permitió seguir la ruta del dinero, identificar la red de personas y empresas involucradas y aportar elementos para las acciones legales orientadas a recuperar los activos”, señaló el titular.
“Como resultado de este proceso, el 25 de agosto de 2026 el Estado mexicano recibió cinco millones 805 mil 693.50 dólares derivados de la recuperación de una póliza de fianza y la liquidación de 12 propiedades ubicadas en Estados Unidos vinculadas con la familia”.